Sunday, November 04, 2007

Cancún/Miami Beach
Recientemente estuve con mi novio en esta ciudad híbrida que es como un transplante de gringolandia en territorio nacional; un lugar que yo ya conocía y que pensé que le iba a fascinar y que iba a querer que nos mudáramos allí la próxima semana.
A este punto debo decir que yo no soy exactamente fan de Cancún, pero reconozco que como destino turístico y para estar un fin de semana tiene lo suyo.
Digamos que le gustó, a secas, y que yo me equivoqué al pensar que quedaría extasiado al experimentar la combinación de playa y centro comercial; todo esto sin contar que un amigo suyo vive allá, y como mi misión en la vida es hacer felíz a mi novio me pareció buena idea que fuéramos por la noche a ver a su amigo a una de esas tantas plazas comerciales a tomar el café.
Otra vez casi acierto. El amigo en cuestión es definitivamente buena onda, pero tenía de visita unos amigos suyos que nos presentó con el entusiasmo de alguien que vive en provincia y te dice: "mira, fulanito y sutanito, que también vienen del DF."
Y vaya que los capitalinos somos especiales, primero es una mirada escudriñadora a tus facciones y a tu ropa y luego a tu reloj o a tus alhajas para determinar si eres merecedor del saludo y en qué tono. Luego el protocolo dicta que hay que determinar a qué te dedicas y a qué universidad vas o fuiste, p's para saber si eres gente bien noooo?. De hueva total. Lo chistoso es que ellos distaban mucho de ser lo que querían ser, y yo lo sé muy bien porque de trabajar tanto con fresas podría escribir un Tratado de Fresología.
Sobra decir que no congeniamos con los fresoides aquellos, pues ni mi novio ni yo seguimos su juego mamuco; para empezar no cargamos alhajas, a diferencia de ellos, que iban enjoyados para la ocasión: el mayor de ellos portaba con orgullo una elegante esclava de oro y su muy probablemente inseparable anillo de graduación.
Después de tal encuentro fue necesaria una larga y placentera caminata por el Boulevard Kukulkán para realmente disfrutar de nuestra compañía y conversar un rato y pasarla bien, a solas él y yo, que finalmente era el objetivo del viaje.
Y lo logramos.
Saludines despellejados,
Angelín

8 comments:

Jarbas said...

Cancún it's nice place.
I wanna go there someday.

see you.

翼のおれたエンジェル said...

Oì, Menino.
You are right, Cancún is nice, but I dream of going to Brazil one day. I have to take Portuguese lessons, though.
Take care,
Angelín

Tessitore di Sogno said...

Personalmente nunca me ha llamado la atención Cancún y es que tal vez es porque soy más de bosque que de playa, aun así creo que es demasiado superficial y como bien apuntas pierde un poco el sentido de lo romántico o introspectivo que al menos para mi es el significado del mar.

Que bueno que al final del día lo rescataron.

Besitos queridísimo Angelín!

PD. Brasil Rocks! Yo muero por ir (amén de Argentina y Chile)

Sil said...

No me gusta Cancún... muchos hoteles, turistas fresoides y centros comerciales. En cambio el campamento que hay en una playa vírgen de Tulum es precioso.

Y sí, de esos fresas hay donde sea, pero como bien dices no hay que seguir su juego porque es de lo más chafa. ¿Pero que no saben que es naquísimo ir llenos de alhajas, goooeii?

También muero por ir a Brasil!

Saludos.

翼のおれたエンジェル said...

Estimadísimo Tessitore
Pues sí, yo creo que es bueno conocer lo que hay, encontrarle su chiste y si no es lo que esperabas nunca volver ahí.
Yo había estado en Cancún y visualmente es muy hermoso, tiene colores que se te olvida que existían, pero para mi gusto tiene un ambiente que no aguanto mas de dos días, hehehehe.

Sil
Uy, que honor tenerte por acá. Definitivamente tendré que pedirte las coordenadas del campamento. Hace unos días fuimos al Espacio Escultórico y caimos en cuenta que nunca nos hemos ido de campamento, así que será una muy buena idea ir el próximo viaje.

Saludines y gracias por comentar.
Angelín

Gurú Bear said...

Exigo leer el tratado de fresologia!

El Homo Rodans said...

ay amigo ando de capoa caida. terminó hoy mi novio conmigo. no tengo mas palabras

Joyrider said...

Oh, qué bien que la pasaron bien (mira una palabra dos veces en menos de lo que canta un gallo!), yo no soy mucho de playas, el sol no se lleva muy bien con mi piel, siempre me pongo todo rojo, y ODIO usar bloqueador.

Pero eso sí, me encanta leer de personas como tú y tu novio que lo pasan bien en la playa.


un fuerte abrazo.